26 de julio de 2010

Vóley: La deuda interna

La Liga Mundial de Vóley ya terminó. Brasil se coronó nuevamente campeón y con esta victoria suma la novena de su historia y supera a Italia que tiene ocho. Rusia se asomó como el futuro (no muy lejano) del deporte y Serbia mostró que jugando ordenadamente y con consistencia se pueden lograr grandes cosas.

Pero el tema de esta nota no hace mención a ninguno de los arriba mencionados. Es que el seleccionado argentino de Vóley (comandado por el histórico Javier Weber) quedó otra vez relegado a los últimos puestos del certamen, chocando contra viejos fantasmas y nuevas dudas.

Los dirigidos por Weber llegaron de la peor manera a la fase final (Final Six) ya que habían perdido todos los partidos disputados en la fase previa (12 PJ – 12 PP). Donde solamente pudieron ganar 3 sets del total disputados.

El Final Six no fue la excepción. Argentina se enfrentó a Brasil, donde mostró parte de su mejor Vóley cayendo por un ajustado 3 a 2 y a Serbia donde cayó por 3 a 0 y así quedó afuera de las semifinales.

La pregunta que surge de esta actuación es la siguiente: “Argentina podrá usar esta experiencia para mejorar de cara al próximo mundial?”, debería, sería la respuesta inmediata. Pero el trabajo que esto implica no significa tarea fácil para Weber y sus ayudantes. Claramente hay que revisar muchas cosas a nivel técnica y táctica, claro que estos jugadores por algo están representando a nuestro país a nivel internacional, pero también es notable la diferencia que hay con los demás equipos.

Hoy en día no estamos a la altura de un Final Six, al cual clasificamos por el solo hecho de ser los organizadores del torneo. La elite del Vóley escapa a las expectativas argentinas.

Se necesitan muchos cambios para mejorar, no necesariamente de jugadores o técnicos, ni mucho menos; pero si a nivel mental y juego en sí. La táctica tiene que ser revisada y mejorada si se quiere hacer una participación digna en el próximo Mundial. Esperemos así sea.

12 de julio de 2010

España, merecido campeón

La Copa del Mundo ya terminó. Los hinchas de todas partes del mundo han vuelto a sus respectivos países. El ruido de las vuvuzelas fue acallado, pero todavía se escuchan algunas voces gallegas que quedaron de fiesta en tierras sudafricanas.

La “Furia española” ya levantó la copa y grito campeón por primera vez en su historia. Vicente del Bosque ya quedó en la historia de su país y nadie nunca podrá reprocharle nada.

Es que los fantasmas que rondaban la fase de grupos fueron espantados con muy buen futbol que a lo largo de los partidos se fomentó y confirmó hasta el último minuto de la final cuando Iniesta la cruzo al segundo palo desplomando el “imperio” holandés.

España se regocija, celebra, grita y canta todavía en las calles. Algo que los más fanáticos futboleros españoles esperaron muchos años.

Las razones de este España campeón son muchas, hay que ser sinceros. Pero parece ser que hay dos que sobresalen por sobre el resto con mayor fuerza: La garra y el buen futbol.

Esa garra que mostraron los once que salieron a la cancha en cada partido y el buen futbol que de la mano de los mejores fue desplegado a diestra y siniestra. Es que tener entre sus filas a los mejores jugadores del mejor equipo del mundo por estos días, es más que importante.

Nombres como Xavi, Iniesta, Xavi Alonso o Villa hacen que las cosas parezcan muy fáciles y que los rivales de turno se pregunten en cada ataque como hacer para parar tanta velocidad y calidad. No hay que desmentir a los demás equipos, grandes también, con buenos jugadores además; pero no a la altura de los españoles.

Sudáfrica 2010 fue un mundial que dejo mucho para la estadística, el análisis, la crítica y la algarabía, eso es seguro. Pero ahora la vida continúa y los 4 años que faltan para Brasil 2014 parecerán eternos para los que quieren revancha y pasajeros para los que revalidaran su buen juego.

5 de julio de 2010

Sudáfrica 2010 para la estadística

Como no podía ser de otra manera, el primer mundial de la historia en tierras africanas mostró las mejores delicias para los estadistas.

Es que ya solo en fase de grupos se dieron tres hechos que marcarán a Sudáfrica 2010 como hito fundamental (como tantos otros mundiales) para las estadísticas finales.

El primer hecho trascendental fue que el país organizador se despidió del mundial en primera ronda, cosa que no había pasado en ninguna de las ediciones anteriores de la Copa del Mundo. Pero no se fue con las manos vacías ya que se dio el enorme gusto de ganarle al seleccionado francés por 2 a 1 y con momentos muy buen fútbol. Mismo desempeño que había mostrado frente a México y Uruguay a pesar de no haber conseguido sendas victorias.

El segundo hito de este mundial fue para Francia. Los galos defraudaron a todos realmente. Se esperaba mucho más de ellos solo por el hecho de ser potencia y haber sido los finalistas del mundial pasado. No ganaron ningún partido y se despidieron con solo 1 punto obtenido del empata a cero con Uruguay en el primer partido. A esto se le suma el circo mediático que protagonizaron los jugadores, el técnico y el cuerpo técnico durante los días de concentración.

El tercero es para Italia. El flamante campeón de Alemania 2006 chocó contra sus propios fantasmas e entristeció a todo un país. Esta de más aclarar lo que se esperaba de Italia. Siendo el último campeón era claro que tenía que demostrar mucho más.

Obviamente no hay que olvidarse de las actuaciones de Paraguay, Uruguay, Ghana y claro la de Argentina que nuevamente se chocó contra la realidad que le propinan las potencias mundiales de fútbol.

No hay campeón definido todavía, pero la estadística ya se llevó su parte de la historia y francamente hay que decir que es una muy buena parte.